La doctrina del amor

Columnas, Del editor - 09.05.2017

Por estos días, el conocido canal de TV History Channel presentó un programa que tituló Brujos del poder, en el cual dedicó un segmento importante a las supuestas habilidades metafísicas de la actual primera dama de Nicaragua, Rosario Murillo. Un programa lamentable. Se quedó en el chisme suelto y la imaginación malintencionada.

Y no es porque la señora Murillo esté ajena a ese mundo del esoterismo y la superchería, sino, todo lo contrario, porque en su currículum hay tanto de ello, que era innecesario inventar situaciones que rayan en lo ridículo, sin sustento periodístico alguno.

En esta edición de Magazine presentamos un perfil de Sai Baba, un líder religioso que ha ejercido una fuerte influencia en el pensamiento y acciones de doña Rosario Murillo. Y no solo sobre ella, sino sobre un gran grupo de personalidades, entre las que también encontramos al actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Y no es asunto de decir si eso está bien o está mal, cada quien debe hacer su propio juicio, se trata de explicar el origen de ciertos comportamientos que, para bien o para mal, nos afectan cuando ciertas personas llevan su pensamiento religioso a los asuntos de Estado.

La presencia de Sai Baba en Nicaragua se siente desde el uso que se hace de sus colores en la propaganda oficial, hasta cuando se justifica con la palabra “amor” cualquier acción, por abyecta que esta sea.

Así, por ejemplo, una de las fotografías más emblemáticas de la actuación de este gobierno es una que se le tomó en 2008 a un sujeto , quien en aparente estado de ebriedad, y armado de dos grandes piedras, agredía a ciudadanos que protestaban por un fraude electoral. En el pecho una camiseta de colores psicodélicos con un lema: Amor, Paz y Trabajo. Algo de Sai Baba había en esa imagen.