Mocorón

Columnas, Del editor - 08.07.2012

En mayo de 1957 Nicaragua bullía en patriotismo tras conocerse la supuesta masacre de 35 soldados nacionales en un remoto puesto conocido como Mocorón, que era parte del territorio en litigio entre Honduras y Nicaragua.

Se pedían armas a gritos, los voluntarios se agolpaban en los estadios y todo Nicaragua olvidó que justo el día que se anunció la masacre había asumido el poder, después de unas cuestionadas elecciones, el hijo del dictador recién asesinado, con lo cual se aseguraba la sucesión dinástica que tan malos presagios traía.

Al poco tiempo se supo que no hubo tal masacre, los muertos fueron apareciendo uno por uno, y al final el incidente se diluyó en el olvido, sin que las autoridades dieran las explicaciones debidas.

¿Qué fue real y qué fue mentira es algo en lo que todavía no se ponen de acuerdo los historiadores?

En lo que sí hay consenso es que el incidente le fue de mucha utilidad a los Somoza para desviar la atención sobre su cuestionada intención de mantenerse en el poder a través de una dictadura familiar.

Mocorón nos advierte sobre esa recurrente argucia de excitar el nacionalismo y el patriotismo de los nicaragüenses, que siempre está a flor de piel, para que los gobernantes se salgan de sus propios clavos. Basta meter un pelotón de soldados a un territorio en litigio para tener todo el apoyo que necesitan mientras hacen de las suyas.

Mocorón es, pues, el reportaje central con que Magazine inicia esta nueva etapa de su vida, mensual, con más páginas y más reportajes. Nueva etapa que la vemos con un salto en la evolución hacia la revista que nuestros lectores merecen y demandan.

Hemos integrado también en esta edición un perfil, un retrato íntimo, del maestro Armando Morales, un reportaje, a propósito de las celebraciones de julio, sobre las extrañas muertes de los comandantes sandinistas en la víspera del triunfo, y muchos otros temas más pensados en su interés.