Mundo humano

Columnas, Del editor - 13.06.2010

¿Qué se siente? Cuando la rutina del día cambia violentamente y de pronto te ves tirado por la fuerza en una camioneta. Te tapan los ojos. Te golpean e insultan. Vos no sabés por qué. Se vuelven dueños de tu vida… y de tu muerte. Y cuando al fin te enterás de algo es que están pidiendo una gigantesca suma de dinero a tus familiares para tu liberación. Y vos creés que tu familia nunca podrá reunir esa suma. Y estás seguro que te matarán. Que ése será el último día de tu vida. Y si al final quedarás libre, sabés que tu vida nunca volverá a ser la misma.

Oro. Plata. Piedras preciosas. Tierras. Ganado. ¿Qué lleva a una persona a entregar posesiones monetariamente valiosas a una imagen religiosa? Ésta es la historia de tres vírgenes de Nicaragua que han amasado una fortuna con las ofrendas de sus fieles. Y son tan ricas como los nombres con que la población las ha bautizado: “Virgen finquera”, “Virgen de la Plata”, Virgen del Hato”, “Virgen del Trono”, etc. ¿Para qué sirve este dinero? ¿Quién lo administra?

Vida de perros. Van al salón de belleza a recortarse las uñas, cortarse el pelo o someterse a un tratamiento capilar, si están enfermos hay un hospital para ellos. Trescientos córdobas la consulta. Usan ropa de diseñadores. Se casan. Contrato prenupcial de por medio. Van a la sorbetería, y si las tribulaciones de la vida les producen estrés, tienen un sicólogo a su disposición.

De eso va la magazine esta vez. Tratamos de meternos en el interior de los secuestrados a través del relato de sus víctimas, les contamos las riquezas que han acumulado algunas imágenes religiosas y hurgamos un poco en el mundillo de las mascotas más privilegiadas de Nicaragua. Siempre tratando de explicar el extraño comportamiento humano.