Música: Whish you where here

Columnas - 15.05.2017

Tras el arrollador éxito de El Lado Oscuro de la Luna, Pink Floyd tenía el reto de producir un nuevo álbum que respondiera a las grandes expectativas que habían creado. Ahora eran superestrellas del rock, y el público esperaba algo muy bueno. Así produjeron en 1975 Wish You Were Here (Ojalá estuvieras aquí), dedicado a su amigo y fundador Syd Barret, quien había dejado la banda al colapsar su estado mental por el consumo de drogas.

La historia cuenta que cuando mezclaban este disco en los estudios Abbey Road, de pronto entró un hombre muy gordo, de edad madura, con la cabeza y las cejas totalmente rapadas, desaliñado, a ratos activo y en otros momentos quieto y distante. Nadie lo reconoció pero este extraño visitante era Syd Barret.

Después de siete años sin saber nada de él, apareció de la nada. Todos se conmovieron al ver su patética figura, Barret, sin percatarse del impacto emocional que causó su visita, salió con una frase insólita, y con la actitud de un niño, les dijo que se había engordado por comer demasiadas chuletas de cerdo. ¿Coincidencia, karma o destino?

Con Wish You Were Here, Pink Floyd se reafirmaba en la cúspide, con un disco que fue recibido con mucho beneplácito. Es un trabajo tan sólido y exitoso como The Dark Side of the Moon, en donde cada integrante aportó muchas ideas musicales al disco, pero una vez más la conducción y trabajo creativo de Roger Water fueron determinantes.

cedeno598@hotmail.com

Sección
Columnas