Votos de pobreza

Columnas, Del editor - 04.05.2008

Pobres. Han sido tema de trabajo desde que el mundo es mundo. Hay luchadores “por los pobres” de todas las especies y tamaños. Están los que desde una vida opulenta, de lujos y derroches, dicen estar comprometidos con los más pobres, hasta aquéllos que renuncian a sus propias comodidades y emprenden su obra desde la misma pobreza que dicen combatir.

En Nicaragua hubo un señor en el gobierno del presidente Bolaños que estaba a cargo de un programa denominado “de reducción de la pobreza” al cual nunca se le conocieron sus frutos pero sí el salario del funcionario: 23 mil dólares mensuales, tal vez el más alto de todo el Gobierno.

Hace unos días, se supo también que el ideólogo de los pobres, el sandinista más comprometido con los desposeídos, padre del llamado “Programa Hambre Cero”, tenía entre sus propiedades, mansiones, isletas y casas de alquiler.

Imagínese a San Francisco de Asís, hace casi mil años, decidiendo “luchar por los pobres” sin renunciar a la “cómoda y disipada” vida que llevaba. Es probable que en algo hubiera contribuido, pero el asunto es que lo recordamos, y su obra continúa viva, por el nivel de compromiso que asumió, renunciando él también a las comodidades.

Y aquí en Nicaragua, ahora mismo, seis frailes franciscanos, del grupo más radical de ellos, se sumergen en la extrema pobreza para desde ahí ayudar a sus iguales. Es probable que no logren cambiar al mundo como quieren, pero siempre los recordaremos con respeto porque predican con su propio ejemplo y no con discursos empalagosos pero vacíos, como muchos que conocemos.