Yo, Daniel Blake

Collage, Columnas, Estantería - 01.06.2016
258-MAG-Cine2

La competencia oficial del Festival de Cannes 2016 fue una de las más fuertes de los últimos años. Por eso, la decisión final del jurado, encabezado por el director australiano George Miller, cayó como balde de agua fría. La Palma de Oro, premio máximo del certamen, fue a las manos del director británico Ken Loach por su película I, Daniel Blake, en lugar de favorecer a la comedia alemana Toni Erdmann, de Maren Ade, favorita de la crítica, o los nuevos filmes de gigantes como Pedro Almodóvar y Olivier Assayas.

La película ganadora es un drama de denuncia social, sobre como los recortes presupuestarios de los gobiernos conservadores de Inglaterra le pasan la cuenta al proletariado. El protagonista, Daniel (Dave Johns) es un carpintero maduro, que no puede seguir trabajando como resultado de un accidente laboral. Las nuevas políticas de seguridad social lo atrapan en un callejón sin salida: sin pensión por enfermedad, debe buscar trabajo a como dé lugar o adquirir un nuevo oficio. La avanzada edad de Daniel, y su delicado estado de salud, hacen que esto suene como una broma cruel. Katie (Hayley Squires), una joven madre soltera, le acompaña a través de un legítimo laberinto kafkiano donde todo está en su contra.

Esta es la segunda vez que Loach se lleva la Palma de Oro. En el 2006, conquistó el premio con The Wind that Shakes the Barley, un drama histórico sobre el nacimiento de la insurgencia contra el dominio inglés de Irlanda. Loach es mejor conocido en Nicaragua por La Canción de Carla (1997), sobre la historia de amor entre un busero británico y una refugiada nica.