Click

Columnas, Del editor - 11.03.2012

El instante. Click. La foto. La historia. Es el gesto del sargento GN Alberto Gutiérrez, conocido como “Macho Negro”, cuando las balas alcanzan su cuerpo ante la improvisada pared que sirve de paredón, o el miliciano de la guerra civil española, con los brazos en cruz, justo en el momento que cae abatido por una bala enemiga. La primera una foto del periodista nicaragüense Pablo Emilio Barreto, de Nicaragua, y la otra del fotógrafo húngaro Robert Capa. Un click. Una imagen vista por millones a lo largo de la historia. Es la magia de la fotografía.

Pero están también Los Beatles cruzando Abbey Road o el monje Bonzo Thich Quang Duc que en 1963 se pegó fuego en una plaza de Saigón como protesta por la guerra de Vietnam .

Hay más por acá también. El momento cuando el papa Juan Pablo II recrimina con su severo dedo índice al postrado Ernesto Cardenal en el aeropuerto de Managua, en 1983, o la famosa foto que muestra a la estatua de Somoza García cayendo ante el júbilo de los presentes en las inmediaciones del estadio de Managua.

Son fotos famosas. Es la historia viva. Pero… rara vez un fotógrafo toma una sola fotografía de un evento. Generalmente hay “una familia” de tomas anteriores y posteriores a la foto que, por su calidad o por su información, pasó a la posteridad. En esta edición tratamos de mostrarle la foto anterior.

Y así vemos a “Macho Negro” caminar maniatado y en camisola hacia el paredón donde lo fusilarían aquel mediodía del 19 de julio del 79, o a Los Beatles acicalándose y oyendo las orientaciones antes de cruzar por las cebras de la calle, o el prisionero vietcong que es llevado hasta el punto donde el general Nguyen Ngoc Loan, de la policía survietnamita, le descerraja un tiro en la cabeza. Es la toma del segundo antes.

Guatusa


El oro