Violadas

Columnas, Del editor - 16.01.2017

Acusados (1988) es una vieja película donde la actriz Jodie Foster interpreta a una jovencita que es violada múltiples veces en un bar. Mientras unos la violan sobre una mesa de pinball, el resto de hombres celebra y hace barra. A pesar de ser la víctima, ella misma siente que se lo buscó al llegar sola y borracha a un bar y el sistema, por supuesto, no le da crédito a una muchacha con antecedentes de drogadicción y vagancia. Los hombres que la violaron y aquellos que hicieron barra no se sienten culpables de nada, porque “ella estaba disponible”.

La definición de violación es simple. La Real Academia Española de la Lengua lo define como “tener acceso carnal con alguien en contra de su voluntad”. No importa quién sea ni en qué circunstancias se produzca. No es no.

En Nicaragua las violaciones ocupan el cuarto lugar de las violencias, según el Instituto de Medicina Legal, en cifras de 2013. Estadísticamente se producen entre 25 y 35 violaciones cada año por cada cien mil habitantes. Pero, la misma Corte Suprema de Justicia reconoce que solo el 30 por ciento de las denuncias por violencia sexual llega a los juzgados y el 75 por ciento es archivado durante el proceso.

En esta edición de Magazine traemos el testimonio de mujeres violadas con un método silencioso, que deja pocas huellas y que se está volviendo frecuente en Nicaragua: la pastilla de la violación.

Las mujeres violadas de esta forma parecen cooperar con sus victimarios. El delito comienza generalmente en un bar o una fiesta, se les ve besándose o tocándose en público, irse juntos voluntariamente, hasta el día siguiente, cuando la víctima despierta vejada y sin recordar nada de lo que ocurrió. Muchas de estas mujeres nunca llegan por ello a poner denuncia y son parte de ese 70% de violadas que queda en la impunidad.

En el caso de la joven que interpreta Jodie Foster, según el filme basado en hechos reales, ella consiguió llevar a juicio a los violadores y a los apañadores, a pesar de todos los prejuicios que pudo generar su estereotipo. Queda la impresión que ella incluso pudo haber aceptado tener sexo voluntario con su primer violador, el asunto es que dijo que no. Y no es no. Eso hace toda la diferencia.