El maestro de la crónica deportiva

Evolución, Periscopio - 12.02.2017
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Con más de 46 años en la crónica deportiva es un maestro de la profesión. A sus 73 años de edad ha escrito 10 libros y ha sido editor de tres diarios de circulación nacional. Tiene 35 años al frente de su programa radial Doble Play y en la actualidad se siente con la vitalidad completa para rendir en cinco trabajos. Cree en Dios y asegura que la amistad es “oro puro”.

Sin casa

De niño y adolescente Tijerino creció en casitas de alquiler, en las que cabía la sala, comedor y dormitorio en el mismo espacio. Para dormir utilizaban dos tijeras, una para sus padres y la otra que compartía él con su hermanita. Se alternaban el baño con otros vecinos y hacían traslados constantes a otras casas, en un carretón de caballos.

La oportunidad

A finales de 1969 se le presentó la oportunidad de escribir una crónica para La Prensa sobre un importante evento internacional de atletismo. “Sin haber estudiado Periodismo, sin experiencia en redacción, sin saber escribir a máquina, débil en ortografía, era absurdo pretender trabajar en un periódico”, dice. En enero de 1970, el periodista Horacio Ruiz lo llamó para ofrecerle un trabajo en el periódico. Cuando entró al periodismo, se retiró de jugar futbol y ping pong, deportes que le proporcionaron una beca de estudios en la UCA.

Chilo, su luz

Conoció a su esposa, María Auxiliadora Mercado, en 1981, cuando ella tenía 24 años y él 36 años. Ambos trabajaban en el diario Barricada como cronistas deportivos. Llevan 35 años juntos y se casaron en 1996. “Ella apareció en mi vida para revitalizarme, para restaurar esa iluminación que en aquel momento tan complicado, revoloteando en el ombligo de un laberinto, se debilitaba, y sobre todo, para fortalecer mis esperanzas también deshilachándose”.

La vejez

El año más agitado de trabajo para Tijerino fue el año pasado, cuando cumplió 72 años de edad. Actualmente tiene cinco trabajos, escribe un libro al año desde 2010. Para sus últimos días quisiera leer, ver películas y series, tener un dormitorio confortable y comerse un churrasco todos los días. Solo tiene un temor: un problema cerebral que le impida desarrollar su trabajo.