¿Cómo se hizo el pasaporte?

Periscopio - 12.06.2017
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Son en realidad los verdaderos compañeros de viajes, sin ellos actualmente no podría movilizarse de un país a otro, pero si revisamos la historia la mayoría del tiempo pasado no los necesitábamos para viajar de un lugar a otro.

Entonces, ¿qué pasó que tuviéramos que usarlos? Durante la revolución francesa las tensiones con sus vecinos europeos crecieron y Francia se volvió enemiga de las monarquías que la rodeaban. Fue a finales el sigo XVIII que las fronteras empezaron a marcarse de una forma diferente.

Arno Burkholder, doctor en Historia moderna y contemporánea, explica desde cuándo y por qué usamos pasaportes en la publicación La verdad acerca de la migración. Cómo vivimos sin pasaportes, que apareció en New Scientist.

En sus explicaciones el doctor Burkholder enumera que primero las entradas a Francia se volvieron engorrosas por la paranoia de quién entraba en su territorio, luego se da consolidación de Estado-Nación y la idea de que uno pertenece a una nación por el simple hecho de haber nacido ahí.

A través del tiempo y la evolución de las relaciones políticas, esa idea de “identidad nacional” se esparció por el mundo y el desarrollo de la fotografía hizo que los países quisieran ponerle rostro a sus nacionales.

Cuando llegó la primera guerra mundial, las medidas de seguridad en los países se intensificaron y se estableció que todos los que querían entrar a sus territorios debían identificarse de forma oficial con un documento que tuviera sus datos y una foto. La guerra acabó oficialmente con la firma del Tratado de Versalles, Francia, en junio de 1919, pero el pasaporte se quedó.

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