¿Cómo se hizo el vibrador?

Periscopio - 09.07.2017
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Allá por 1880, en plena época victoriana, la llamada “histeria femenina” era considerado un padecimiento común y en aumento. Tanto así que el médico británico Joseph Mortimer Granville se había cansado de masturbar manualmente a sus pacientes hasta que alcanzaran el “paroxismo histérico”, nada más y nada menos que un orgasmo, la terapia utilizada entonces para tratar crisis de histeria o cuadros depresivos atribuidos al deseo sexual femenino reprimido.

La histeria, que los griegos llamaban “útero ardiente”, se volvió una “plaga” porque cualquier comportamiento de ansiedad, irritabilidad o fantasías sexuales eran considerados síntomas de una enfermedad y se enviaba a las mujeres a recibir el masaje relajante donde su médico de cabecera.

Granville ideó entonces un aparato que le ayudara a estimular a sus pacientes sin usar sus cansadas manos. A un pequeño motor que activaba vibraciones crecientes e intensas conectó un objeto de forma fálica que usó como herramienta terapéutica desde entonces, convirtiéndose así en el padre de los vibradores modernos.

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