Negro soy: de África a Managua

Reportaje - 09.01.2017
265-mag-negros-8

Los afrodescendientes que viven en Managua tienen sus propios puntos de reunión, trabajan en los call centers y son gremiales. Han dejado la Costa Caribe, pero no abandonan las raíces negras que los atan al continente africano

Por Amalia del Cid y Julián Navarrete

Robert Wilson dejó su tierra hace 37 años. Abandonó la playa blanca y el mar cristalino que a lo lejos se mira “verde verde” o “azul o azul” e hizo una nueva vida en Managua. Se casó, tuvo dos hijos y consiguió una casa decente; sin embargo, cosa extraña, en sus sueños siempre mira la Costa Caribe.

“Todo lo que sueño en las noches es de allá”, dice con su musical acento creole. “Sueños de mi juventud, de mi infancia cuando andaba pescando en los Cayos Miskitos; sueño con mis ancestros, la gente de crianza, que alguna ya está muerta”. Pero pasa algo aún más extraño: cuando Robert va de vacaciones a su querido Caribe, “a los quince días” ya quiere estar de regreso en su casa. Es el dilema de los negros que se han establecido en Managua: tienen el corazón en la Costa y la vida en la capital.

 

 

Sección
Reportaje