A la política por la cara

Reportaje - 11.08.2013
A la política por la cara

Suavizar líneas de expresión, recortar exceso de piel en los párpados, eliminar ojeras, rejuvenecer los pómulos o recuperar el cabello… Líderes políticos de todo el mundo visitan al cirujano plástico para conseguir votos

Por Arlen Cerda

Un buen programa de gobierno —que muchas veces tampoco lo hay— ya no parece suficiente para conquistar a los votantes en el siglo actual. Lucir joven, saludable y fresco nunca antes había parecido tan importante como en estos tiempos, cuando cada año aumenta el número de aspirantes presidenciales, mandatarios y líderes políticos que se ponen en manos de famosos cirujanos plásticos y prueban distintos tratamientos de belleza para ganar un cargo, mantenerse en el o regresar al poder.

La presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, el otra vez presidente de Rusia, Vladimir Putin, la brasileña Dilma Rousseff y el chileno Sebastián Piñera, entre otros líderes políticos del mundo, son prueba de cómo hoy la visita al cirujano puede ser tan importante para conquistar votantes, como demostrar la capacidad de gobierno y el liderazgo para conducir a un país.

Algunos como la mandataria carioca deben rendirse ante sus asesores de imagen y entregarse a las manos de un famoso cirujano; otras, como la presidenta argentina, prefieren negar sus encuentros con el bisturí, sin importar lo mucho que la prensa los detalle.

Los políticos hombres tienen distintos argumentos para justificar sus retoques. En junio del 2008, Piñera aseguró que su operación para recortar el exceso de piel en sus párpados fue para corregir dificultades en su vista, mientras el italiano Silvio Berlusconi no tuvo problemas en admitir que su injerto de cabello y otras correcciones estéticas las hizo “por respeto a los demás”. Y hay muchos casos más.

 

Sección
Reportaje