Brasil: Sueños en marcha

Reportaje - 13.05.2012

64 años después, Brasil volverá a ser sede de una Copa Mundial de Futbol. Una inversión de al menos 14,400 millones de dólares y 12 ciudades anfitrionas deberán probar que Brasil puede cumplir sus sueños

Por Arlen Cerda

Río de Janeiro, Brasil. 16 de julio de 1950. Doscientas mil personas copan el recién inaugurado estadio municipal de Maracaná. Es la final de la Copa Mundial de Futbol: Brasil vs. Uruguay.

En el minuto 79, diez antes del pitazo final, el uruguayo Alcides Ghiggia desempata el 1-1 del partido y pone fin a la algarabía que reinaba en el lugar: los brasileños, listos para celebrar una victoria que pocos se atrevían a poner en duda, enmudecieron tras aquel gol que le dio a Uruguay su segunda Copa Mundial y les arrebató a ellos su primera oportunidad, en su propia casa. En los últimos 62 años esa victoria uruguaya, bautizada como el “maracanazo”, ha sido para los brasileños como una tragedia. Pero la historia le da a Brasil una nueva oportunidad.

Entre junio y julio del 2014, Brasil no solo será la sede de la Vigésima Copa Mundial de la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA), sino que la final también se jugará en el estadio de Maracaná, que se renueva con una inversión que ronda el medio millón de dólares. Por supuesto, la selección nacional de Brasil —ya clasificada por ser el país anfitrión— aspira a la cita en la emblemática arena, para convertirse en hexacampeón y también para enterrar aquella derrota vista como una maldición. Pero primero debe entregar a la FIFA la tarea.

 

 

 

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