Doctora “Conchita” Palacios

Reportaje - 10.07.2016
259-mag-perconchita1

La primera mujer médico de Centroamérica nació y murió en Nicaragua. Vivió 50 años de exilio político, atendió a sobrevivientes de campos de concentración nazi y regresó al país para recibir honores por su labor médica y revolucionaria en el exterior. Así fue la vida de Concepción Palacios Herrera

Por Tammy Zoad Mendoza M.

Baltazara Herrera curaba con hierbas a todo el que se lo pidiera, mientras Pío Palacios se dedicaba al aserradero familiar en El Sauce, León. El matrimonio Palacios Herrera tuvo siete hijos, dos de ellos, Concepción y Pío Perfecto, serían la primera generación de médicos en la familia. En 1927 Concepción Palacios Herrera, la mayor de las cuatro hijas, obtuvo el título de Médico Cirujano en la Universidad Nacional Autónoma de México y se convirtió en la primera doctora de Centroamérica.

“Ella tuvo el apoyo de mis abuelos. Su madre, sobre todo, la impulsó a irse para cumplir su deseo de convertirse en doctora y hacer el algo por el país, pero fue solo apoyo moral, ellos no tenían recursos que ofrecerle, eran una familia pobre, pero confiaban en la inteligencia y el coraje de su hija”, comparte Concepción Palacios Pastora, de 69 años, hija de Pío Perfecto Palacios Herrera, hermano menor de la doctora Palacios. “Tía Conchita” le llama y es casi la única de la familia que la recuerda o que conserva información y hasta su diploma universitario fechado el 28 de noviembre de 1928.

Ellos son los Palacios de El Sauce, la tercera y cuarta generación del matrimonio de Baltazara y Pío. De sus siete hijos solo un par quedan con vida. Superan los ochenta años, cargan tantas canas y arrugas como dolencias, y no pueden hablar o no recuerdan a sus padres ni a su hermana “Conchita”.

En Managua, a casi 150 kilómetros de aquel pueblo, está el complejo del Ministerio de Salud que lleva su nombre como un homenaje póstumo por ser la primera médico del país y haber apoyado desde México la revolución sandinista. El complejo Concepción Palacios o “ el Conchita” como se le conoce popularmente, tiene también una cancha de futbol con el mismo nombre. Aunque se trate de un punto de referencia popular en la zona sureste de la capital, la gente poco o nada sabe sobre quién fue Concepción Palacios Herrera, la mujer que hizo historia y cuya memoria se desvanece entre lo que queda de su familia.

Lea: Jaime Granera Soto: médico de cuerpos y almas

 

Sección
Reportaje