El fabricante de ojos

Reportaje - 16.05.2010
Diego Iglesias

Primero observa. Luego mide, esculpe y pinta. Diego Iglesias es un joven guatemalteco quien junto a sus dos hermanos y su padre fabrica ojos artificiales para quienes requieren de prótesis oculares. Detrás de ese particular trabajo hay una historia familiar

Dora Luz Romero
Fotos de Germán Miranda

Sobre la mesa donde Diego Iglesias da consulta a sus pacientes, se observa una fila de ojos artificiales. Los hay celestes, cafés, verdes. Los hay grandes, medianos, pequeños. Los hay redondos y ovalados.
Parecieran hechos en pequeñas conchas de mar. Lucen tan reales que da la sensación que miran sin
mirar.

Ese es el trabajo de Diego Iglesias, fabricar ojos. Ojos que a pesar de su falta de Vida, luzcan idénticos a un ojo normal.

Diego es graduado en Optometría, pero hace varios años decidió que trabajaría como ocularista. Lo
mismo hicieron sus dos hermanos: Roberto y Alejandro. Es un don que traen en la sangre, dice. Un trabajo que lo hacen con amor, asegura.

La historia del porqué se convirtieron en una familia de ocularistas se la deben a su padre. Siendo muy
joven, don Roberto perdió un ojo y no hubo prótesis que le satisficiera hasta que un día con sus propias
manos elaboró la que sería su prótesis.

Desde niños, estos tres muchachos aprendieron a trabajar dentro de un laboratorio, del que ahora no tienen intención alguna de salir. Sus métodos para la elaboración de prótesis, pero sobre todo sus
resultados, son conocidos alrededor del mundo. Además de su país de origen, Guatemala, atienden a
pacientes en El Salvador, México, Nicaragua y en cualquier país que requieran de sus servicios. Los tres hermanos se dividen el trabajo por zona. A Diego le toca atender Nicaragua.

El joven de cejas espesas y sonrisa amplia pasa en el país una semana por mes para atender a sus pacientes. Se muestra orgulloso de lo que hace. Se jacta de ser uno de los mejores, sino el mejor del mundo en su ramo y confiesa ser feliz cada vez que logra que su paciente salga con
una sonrisa en el rostro.

 

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