El nica tras la super computadora

Reportaje - 13.12.2015
Leonardo Bautista

Miles de procesadores trabajan al mismo tiempo para estudiar el origen del universo, las enfermedades del cuerpo humano y el cambio climático. Un nicaragüense trabaja detrás de esta supercomputadora de cien millones de dólares

Por Julián Navarrete

En el Laboratorio Nacional de Argonne de Chicago no pueden ocurrir errores. Las fallas provocan las máximas alteraciones nerviosas en los científicos, que se mueven de un lado a otro cuando algo anda mal. Pueden ser hackers, piratas digitales o una simple falla del sistema. Se prevé que en una supercomputadora, como Mira, se produzcan anomalías cada ocho horas. Los miles de procesadores que permiten el funcionamiento de la quinta máquina más rápida del mundo tienen a sus trabajadores como recepcionistas de teléfonos de emergencias.

El tiempo de vida del procesador de una laptop es de aproximadamente 1,500 días. Una supercomputadora, como Mira, tiene miles de procesadores, lo que provoca que las fallas ocurran más rápido. Entre más procesadores hay más posibilidades de que se generen fallas. En una supercomputadora gigante, en promedio se daña un procesador cada 12 horas.

Leonardo Bautista casi no está en contacto físico con la supercomputadora. Sin embargo es el encargado del área de detección de anomalías y errores. El trabajo de Bautista es crear un sistema que les permita a los científicos seguir trabajando incluso cuando están ocurriendo las fallas previstas. Además, detectar “errores silenciosos”, que corrompen el sistema de manera sigilosa y que los científicos no sospechan.

“Eso puede ser muy grave, porque pueden obtener resultados que no son correctos”, dice el científico.

Los resultados de los que habla Leonardo Bautista no son datos de menor valor. Mira está construida para estudiar los fenómenos naturales, el movimiento de los planetas y las estrellas y la proyección del universo. “Cualquier cosa que tengamos en modelo físico-matemático, que se pueda escribir en ecuaciones, se puede terminar emulando en una supercomputadora”, explica.

Mira, además, continúa el científico, puede tratar de explicar cómo funciona el cerebro y el corazón. Es el sistema de vanguardia de las grandes industrias, al incorporar modelos que simulan la fricción del aire en automóviles y aviones.

 

 

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