El gallo pinto de cada día

Reportaje - 10.01.2016
gallopinto

Dos ingredientes básicos, un platillo. Más de diez países lo consumen, dos se lo disputan. ¿El gallo pinto es nica o tico? Quizás ninguna de las dos cosas

Por Amalia del Cid

Hace miles de años en el territorio que hoy conocemos como México nació una nueva planta, una leguminosa que sería domesticada en Mesoamérica y poco a poco se esparciría por todos los continentes: el frijol. Más o menos por esa misma época, pero al otro lado del planeta, en China aprendían a cultivar el arroz. Mucho tiempo después ambos cereales se encontrarían y ese dúo sería bautizado con incontables nombres. “Arroz y frijoles” o “rice and beans” los más simples; pero también “casamiento”, “moros y cristianos” y “congrí”. Sin embargo, dos países, particularmente, le llamarían “gallo pinto”, y ambos se atribuirían el derecho de autor.

Tras años de encendidos debates y competencias, aún no se establece de quién es el gallo pinto, si de Nicaragua o de Costa Rica. Y nacionalismos aparte, puede que no pertenezca con exclusividad a ninguno. Más de diez países de América consumen la mezcla de arroz y frijoles, con recetas muy similares a la tica y la nicaragüense. Y en la región del Caribe es muy popular el “rice and beans” con coco.

Aunque el gallo pinto es un plato típico de Nicaragua y un patrimonio nacional, pues ya es un elemento imprescindible en la cocina nica, “también es un patrimonio común de todo Centroamérica y el Caribe. No lo hemos inventado nosotros”, señala el escritor Sergio Ramírez Mercado, autor del libro Lo que sabe el paladar.

Las investigaciones de la historiadora costarricense Patricia Vega Jiménez apuntan a que la cuna del plato podría ser África del Oeste y a que sus creadores fueron afrocaribeños que llegaron a las costas de Centroamérica durante la fiebre bananera de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Es decir, ayer mismo.

 

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