La conexión Alemana

Perfil, Reportaje - 15.06.2008
Unidades de la Seguridad del Estado

Así nació y así operaba la seguridad del estado sandinista. Magazine entró a los archivos de la Stasi, la agencia de espionaje alemana, donde se explica con muchos detalles la conexión Managua-Berlín

Luis E. Duarte
Fotos de La Prensa

Si no fuera por los uniformes militares, con sus estrellas reluciendo las jerarquías, parecerían viejos burócratas desvelados alrededor de una larga mesa donde se traducen conversaciones en varios idiomas: ruso, búlgaro, checo, alemán y español.

La reunión secreta ocurre en el edificio uno de la Calle de los Normandos de Berlín este, sede del Ministerio de la Seguridad del Estado, conocido mundialmente como la Stasi, uno de los organismos de espionaje más célebres y represivos de la historia moderna.

Un complejo monótono de tono gris y ventanas sucesivas esconde los secretos de la República Democrática Alemana (RDA). Al caer el muro, seis millones de expedientes fueron encontrados aún intactos, describiendo por escrito con minuciosidad y disciplina germana gran parte de las operaciones nacionales e internacionales.

Está terminando el invierno a mediados de marzo de 1980 y el Consejo Multilateral de Organismos de Seguridad debe resolver en una agenda de dos días una petición que afectará el desarrollo de las pugnas ideológicas de esa década, pero al otro lado del mundo: el Gobierno de Nicaragua pide “solidaridad” a los camaradas en materia de seguridad y defensa.

Ahí están presidiendo por la anfitriona Stasi, el general Jaenicke, lo acompañan el mayor general Medjanik y el coronel Kolomjakow por la KGB soviética; los coroneles Vlcek, Platschkow y Hamel Ruiz, de los ministerios del Interior de Checoslovaquia, Bulgaria y Cuba, respectivamente.

El funcionario cubano concentra la atención de la reunión, conoce mejor la situación del nuevo gobierno en Centroamérica e informa que el Frente Sandinista está dividido en tres tendencias. Los líderes mencionados son Tomás Borge, “muy querido dentro del movimiento y la población, ‘Modesto’ (Henry Ruiz) el más activo en la lucha armada, pero son Borge y Humberto Ortega los polos de esas tendencias y es posible decir que serán la cabeza guía en Nicaragua”, considera Hamel Ruiz.

 

Sección
Perfil, Reportaje