La orquesta del palo de mayo

Reportaje - 14.06.2009
Los músicos de la generación intermedia

Músicos viejos y nuevos de Bluefields se han juntado para reinterpretar canciones de palo de mayo, con la ilusión de producir un disco y exportar el ritmo más auténtico del Caribe nicaragüense

Amalia Morales
Fotos de Germán Miranda

El cuerpo de Samuel Hodgson, Sabú, es eléctrico. Su humanidad, que va cubierta con un pantalón y una camisa blanca y que avanza sobre una tarima mal iluminada, acaba de recibir la descarga del “tu lu lu lu passanda”, la canción de despedida del palo de mayo que se celebra en el barrio Beholden de Bluefields, donde esa noche de mayo se rompen los fuegos de la fiesta más sonada del Caribe nicaragüense. Sabú, bailando, canta “tu lu lu lu passanda…gial an buay de passanda”. Y bailando, se tira al suelo. Está bailando de rodillas, con las manos abiertas. Sus brazos largos y fibrosos se pasan corriente de un extremo a otro, bailando. Como una metástasis la sacudida se riega por otras partes de su cuerpo de 70 años: cabeza, tronco, cintura, cadera y pies. Sus piernas flacas se mueven como si fueran de gelatina.

—Cuando entro, inyecto –dice Sabú una vez que ha salido del trance.– Yo no canto por cantar.

En efecto Sabú, que en este concierto nocturno lleva puestas gafas de sol y que se guarda el pelo en una boina de colores rastafari (amarillo, verde y rojo), inyecta. Su paroxismo contagia a los que están a un lado del escenario, en la pista que se improvisa en la cancha del gueto, como le dicen a Beholden.

No hay más adornos que los banderines blancos con el logo verde de Movistar, la única empresa (ni siquiera la Alcaldía de Bluefields) que patrocina este evento. Hay hombres y mujeres de cualquier edad, imitándolo. Por momentos, incluso, superándolo. “El tu lu lu lu passanda” lo escupen dos parlantes que están en los extremos de la tarima. El altavoz del extremo derecho se silencia de vez en cuando. Pero nadie repara en eso. Las interrupciones parecen efectos naturales de esa explosión construida con voces, un coro repetitivo y tambores que es el “tu lu lu lu”.

 

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