Las amazonas del EPS

Reportaje - 01.07.2007
Los-batallones-de-mujeres

Durante la guerra, el ejército sandinista contaba con siete batallones integrados exclusivamente por mujeres, muchas de ellas amas de casa, esposas y madres, de diferentes edades, ciudades y procedencia social. ¿Qué hacen ahora estas mujeres y qué dicen sobre sus días de verde olivo?

Luis E. Duarte

Fue la mayor demostración militar en la historia de Nicaragua. Un evento necesario para la revolución, después de varios años de guerra y bajo acoso de los Estados Unidos que habían aprobado en junio de ese año cien millones de dólares para la contrarrevolución. Se procuró celebrar con pompa el 25 aniversario de la fundación del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el décimo aniversario de la muerte de Carlos Fonseca, el 8 de noviembre de 1986.

Fue una demostración de fuerza y propaganda como suele ser con los desfiles militares. Mientras en la montaña se vivía lo más crudo de la guerra civil, ese día inauguraron la Plaza Carlos Fonseca, hoy Plaza de la Fe, tropas y armamentos del Ejército Popular Sandinista (EPS).

Desfilaron tanques, helicópteros, artillería, reservas, milicias e incluso policías, pero también unas mil 500 mujeres de los siete Batallones de Defensa y Producción.

De ellas pocos se acuerdan, pero estaban entre los 134 mil soldados que llegó a tener ese año el EPS, la fuerza armada más grande que ha tenido alguna vez el país. Era una pequeña fuerza de estudiantes, comerciantes, profesionales y amas de casas, muchas de ellas con hijos y esposos, con padres preocupados, novios y amigos, pero dispuestas a sobrellevar la disciplina y exigencia militar “como un derecho de las mujeres”.

Nadie podría imaginar fuera de la intimidad de sus casas y casi tres décadas después a estas amazonas sobre el fango, manejando camiones, disparando fusiles, escopetas, bazucas, ametralladoras y artillería o realizando maniobras de guerra codo a codo con soldados del ejército a quienes les ganaron alguna vez en entrenamientos de tiro en Xiloá.

Ahora comparten aulas de clase, oficinas, negocios o tramos del mercado sin delatar una pizca de aires castrenses. Sería dificil imaginar en pose militar y dando órdenes a grito partido a la actual viceministra de Hacienda y Crédito Público, María Acevedo Gutiérrez; la vicerrectora de la Universidad Paulo Freire, Susana Duriez y su hermana Margarita; la directora para Nicaragua de Save the Children, Luz María Sequeira; la ex diputada Guadalupe Sánchez u otras muchas destacadas personalidades de la vida nacional.

 

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