Les decían “Paquetes”

Reportaje - 09.10.2016
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Uno vende pasteles mientras otro lustra zapatos en un mercado de Managua. Ambos fueron buenos boxeadores, soñaron con una corona mundial y en algún momento se convirtieron en paquetes, o sea peleadores que suben al ring para perder

Por Julián Navarrete

Ahí cómo se ve, tan delgado, frágil y sonriente, el muchacho que carga la pana con pasteles fue prospecto de campeón mundial. Los pasos de Bismarck Alfaro son rápidos, cortos, entre tenderetes de carnes, verduras, abarrotes y el cuchicheo del mercado Iván Montenegro. Camina con un aire sereno y la mirada congelada, como quien lo dio todo a punta de golpes sobre el ring y ahora duerme feliz todas las noches.

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A los 31 años de edad, Bismarck Alfaro, mejor conocido como “Pastelito” en los gimnasios de boxeo y mercados de Managua, vende pasteles cada mañana, cada tarde. Una rutina que tiene marcada desde que era un pequeño de 5 años de edad y su hermana lo llevaba de la mano.

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“Pastelito” Alfaro es uno de varios boxeadores nicaragüenses que ha volado a Europa para buscar una mejor oportunidad. Actualmente, la Comisión Nicaragüense de Boxeo Profesional registra a más de diez boxeadores deambulando en el viejo continente. Todos, como “Pastelito”, sueñan con conquistar el título mundial. Sin embargo, muchos terminan sirviendo de escaleras y paquetes para engordar récords de boxeadores locales.

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“Más adelante, campeón, vos sabés que todo inicio es duro”, escuchaba “Pastelito” de su apoderado colombiano, quien lo llevó “por debajera” a Europa. “Si no confiara en vos, no te hubiera traído”, le repetía.

—Yo ahí dejo tranquila a la gente que me dice fracasado, solo porque me metí al boxeo y me miran que estoy nuevamente vendiendo pasteles —dice, mientras se encarama la pana—. Hago esto porque me da dinero. Fue lo que me enseñó mi familia y me ha dado de comer toda la vida.

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El boxeo ofrece la oportunidad de ver a dos hombres que a punta de golpes luchan por sus sueños. Alfaro luchó en el cuadrilátero, pero siempre quedó alejado del triunfo memorable. En un deporte individual, las derrotas solo tienen un culpable. Ante el escrutinio público, “Pastelito” es un perdedor por excelencia.

—Yo pude terminar loco, drogadicto o muerto, pero aquí estoy ante ustedes —responde.

 

 

José  “Brillo” Gutiérrez es un boxeador que siempre ha lustrado zapatos. Ha perdido 18 de sus últimos 21 combates. Foto: Yader Flores.

 

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