Prisioneros de guerra ajena

Reportaje - 13.01.2013
Segunda Guerra Mundial.

Perseguidos, presos, deportados, despojados y separados de sus familias. Así enfrentaron la Segunda Guerra Mundial los alemanes, italianos y japoneses que vivían en Nicaragua y que de pronto se vieron pagando culpas de una guerra que se desarrollaba a miles de kilómetros

Por Dora Luz Romero

La noticia llegó por la tarde, a través de la radio con escándalo de última hora. Era domingo, 7 de diciembre y en medio del bullicio de la Gritería que se celebraba en todo el país, Carlos Hayn escuchó la noticia mientras aprovechaba su día libre junto con su familia en la fría Matagalpa. No sabía para entonces que ese hecho cambiaría dramáticamente su vida en unas horas.

2:30 p.m. Los violines y pianos de la Filarmónica de Nueva York deleitaban a los escuchas de la radio CBS en Estados Unidos. De pronto, la música se detuvo, se cortó de un solo tajo y la voz serena del locutor John Daly se dejó oír: “Interrumpimos este programa para traerle una noticia especial, los japoneses han atacado Pearl Harbor, Hawai, por aire. Acaba de anunciarlo el presidente Roosevelt”.

Para Carlos Hayn fue una noticia más, quizás. Ya había escuchado tantas parecidas desde 1939 cuando inició la Segunda Guerra Mundial: que las tropas alemanas bombardearon Varsovia, Polonia; que Italia atacó a Grecia; que los ingleses y alemanes se enfrentaron.

A la mañana siguiente Carlos Hayn se levantaría temprano, igual que el resto de días de la semana, e iría a su trabajo en el Banco Nacional de Nicaragua, sucursal Matagalpa, donde era gerente. Pero no ocurrió así.

 

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