Proles numerosas

Reportaje - 18.05.2008
La familia Mena Gudamuz

Vivir con una docena de hermanos bajo el mismo techo no es cosa fácil. Tampoco para los padres que se vuelven locos cuando uno llora, otro grita, otro se enferma, otro corre… ¿Cómo es vivir con una familia tan grande? Ellos conocen la respuesta

Dora Luz Romero
Fotos de Orlando Valenzuela y Julio Molina

Darle de comer, escucharlo llorar, desvelarse por las madrugadas, ayudarlo a cambiarse, cargarlo, llevarlo al baño… Suena agotador todo lo que implica criar a un bebé. Ahora multiplique todo eso por doce… o más. “¡Horrible!”, “¡Qué cansancio!”, “¡Uy!”, ésas son las expresiones de algunos que nunca en su vida piensan tener esa cantidad de hijos. Esa tarea no es para cualquiera.

Le puede interesar: Los cuatrillizos de Jinotega

Cada vez las familias son más pequeñas y ya es difícil encontrar proles como las de hace 50 años, donde era normal 7, 10, 15 y hasta 20 hijos. Ahora ocurre menos. Según la última Encuesta Nicaragüense de Demografía y Salud (Endesa), el promedio de hijos de la mujer nicaragüense es de 2.7. Sin embargo depende de la zona donde viva y el nivel de educación. Quienes tienen el promedio más alto de hijos (4.5) son las mujeres de la Región Autónoma del Atlántico Norte.

Además: Cigüeña con mucha carga

Aunque para los padres de familia un hijo sea motivo de alegría, un estudio publicado en 1998 en la revista Nature aseguraba que las mujeres con más hijos y que los tuvieron a temprana edad viven menos. En el 2000 confirmaron las conclusiones de este estudio con datos de 153 países.

Lea también: Las siamesas Yurelia y Fiorella

Aún así parece que hay quienes no tienen de qué preocuparse. Juanita Vásquez, 87 años, 22 hijos. Marina Guadamuz, 56 años, 14 hijos. Teresa Urbina, 63 años, 13 hijos.

 

Sección
Reportaje