¡Que viva el Bóer!

Reportaje - 10.03.2018
279-Mag-Boer (18)

Fundado por un cónsul norteamericano y un barbero nicaragüense, el Bóer es el equipo mimado del beisbol nacional. Su nombre se inspira en heroicos campesinos holandeses que combatieron con valor a las tropas inglesas en el África meridional. Esta es su historia

Por Eduardo Cruz

Jorge Artola Machado contesta una llamada en el celular y cuando se lo coloca en el oído devela la llamativa calcomanía que tiene pegada en la parte trasera del aparato telefónico. Se trata de una imagen colorida, en la que predominan el rojo, el azul y el blanco, y en la que reza una leyenda que dice Bóer. Arriba de las letras está la figura de un indio. A sus 45 años de edad, mantiene intacta su pasión por los Indios del Bóer desde que tenía ocho años de edad, cuando supo por primera vez de la existencia de ese equipo de beisbol.

Artola Machado, a quien conocen mejor solo como George, vivía en la colonia Primero de Mayo cuando visitó con sus amigos de infancia por primera vez un estadio de beisbol. Estaban jugando el Granada contra los Dantos del EPS. George preguntó cuál era el equipo de Managua y sus amigos le contestaron que había dos, uno bueno y otro malo. “¿Cuál es el malo?”, preguntó. “No está aquí ahorita. Se llama Bóer”, le respondieron. “Ah, pues yo me voy con los malos”, dijo George. Y desde entonces es fan del Bóer.

Mirna Guillén Obando tiene 73 años de edad y va al estadio, no solo al de Managua, sino a cualquiera donde juegue el Bóer. Conoce todos los estadios del país, salvo los del Caribe. Tiene su camiseta del Bóer, un bate, pelotas, y muchos otros recuerdos de su amado equipo. Ahorita anda en busca de un libro que escribió Julio César Miranda sobre la historia del Bóer, que cuenta desde que este equipo se fundó en 1905, por iniciativa del cónsul norteamericano Carter Donaldson (algunos dicen que se llamaba Chester), su hijo Agustín y el maestro barbero nicaragüense, Francisco Rodríguez Caparro.

 

Sección
Reportaje