Tun tun ¡canta marimba!

Reportaje - 15.07.2007
Alfonso Flores Calero "tun tun"

Hubo una vez un cómico mexicano llamado Tin Tan y un chaparro que bailaba a su lado a quien llamaban Tun Tun. De allí se agarró algún malvado para bautizar con este apodo al mejor marimbero del país. La vida de Alfonso Flores Calero tiene un sello de bohemia, amor y música

Octavio Enríquez
Fotos de Orlando Valenzuela

Este calvo es alegre, viste camisa fresca, tiene unas cejas bien pobladas, voz aguardentosa, y es un cachetón que no tiene la pinta de ese chaparro pelo crespo que salía bailando en las películas de Tin Tan cuando el comediante mexicano provocaba risas entre sus admiradores. Pero un malvado de Masaya le encontró un parecido y desde entonces Alfonso Flores Calero es Tun Tun.

Eso pasó cuando era un niño y se le escapaba tardes enteras a su madre Juana María Calero para seguir a cuanto tocador de marimba encontrara a su paso, hasta que la progenitora resolvió que la única manera de retenerlo era comprarle una marimba. “Me metía unas pijeadas mi mamá’, se acuerda.

El 25 de diciembre de 1947, cuando cumplió cinco años, alguien lo levantó de madrugada.

—¡Ponchín, Ponchín! Mirá lo que te trajo el Niño Dios —le dijeron señalando el pequeño instrumento, hecho a la medida donde el maestro Juan José Rodríguez.

Agarró los bolillos y empezó a tocar La cocaleca, la primera canción que se acuerda.

Unos se sorprendieron de ver al niño sacarle música a la marimba, pero su madre no, porque aquello pareció una extensión del talento del padre, quien sabía tocar por lo menos siete instrumentos musicales hasta su muerte, un año antes que a Tun Tun le regalaran su primera marimba.

Al padre de este músico, a don Tomás Flores, lo buscaban para poner serenatas, según su hijo, y por esas casualidades del destino un rico lo buscó un día para encargarle una serenata a una mujer hermosa en Masaya, cuyo nombre era Juana María Calero. El músico hizo algo más que cumplir el encargo. Se enamoró de la joven y ella le hizo caso, y de ese amor nació Alfonso, quien este año cumple 65 años de vida a punto de bolillo.

 

Sección
Reportaje