Y llegó el peladito

Reportaje - 14.04.2013
Hope Portocarreroy Mario Moreno Cantinflas

Ya sea por casualidad, accidente, giras o eventos benéficos, el gran cómico de Latinoamérica vino a Nicaragua en al menos cuatro ocasiones. En cada una de sus visitas Mario Moreno y Cantinflas dejaron una estela de risas e historias por contar. Si las quiere conocer, “pásele joven”

Por Tammy Zoad Mendoza M.

Aquí vino Mario Moreno y también vino Cantinflas. Juntos al unísono y en conglomerado, porque como dijo ese gran poeta —que no dijo nada pues porque no le dieron tiempo— pero como dijo “Chicaspear”, la “filosofía” de la vida es “to be or no to be”, que quiere decir “te vi o no te vi” y sí se les vio juntos y por separado. La persona y el personaje. Los dos como uno mismo y cada uno diferente del otro. O sea, ni lo uno, ni lo otro, sino todo lo contrario.

Interpretando la cantinflada: Mario Moreno vino a Nicaragua. También vino Cantinflas. Hay quienes aún lo ven bajando de su avión privado allá por 1948, otros recuerdan la publicidad de su visita para el show que presentó en 1965 o están los periódicos de octubre de 1973 que cuentan su llegada con los Santana. Apoteósicos recibimientos en cada una de sus visitas, al menos cuatro de ellas registradas oficialmente en fotos, testimonios y noticias.

Hugo Hernández Oviedo, periodista y actor, conversó en persona con Mario Moreno y le pareció un hombre muy serio, reservado y metódico; muy diferente al Cantinflas que él conocía. José Adán “Chanito” Aguerri, empresario cinematográfico de vieja data, recuerda las filas de gente que había en sus teatros para ver las películas de Cantinflas. “Lleno total en todas las tandas, eran carcajadas en las salas y a la salida la gente no paraba de hablar del hombre, sus discursos y su habladuría”, comenta Aguerri y suelta su risita chillona.

En aquellos años, incluso antes de que pisara el país, Cantinflas estaba por todos lados. En el cine, en anuncios, en periódicos. Se hablaba de él en las calles, barberías y mercados. Con un poco de esfuerzo, al juntar relatos, historias, crónicas periodísticas y ver fotografías todo parece estar pasando ahora. Cantinflas vino a Nicaragua y parece no haberse ido.

***

 

 

 

Sección
Reportaje

Cantinflas