Yurelia y Fiorella

Reportaje - 08.06.2014
Yurelia y Fiorella Rocha Arias

Dos corazones latiendo en un mismo pecho. Un hígado para dos. En el 2005 Yurelia y Fiorella nacieron unidas por el tórax y abdomen. En el 2007 las separaron. Esta es la historia de las siamesas tico-nicas siete años después

Por Tammy Zoad Mendoza M.

Yurelia y Fiorella tienen casi la misma cicatriz. La marca empieza unos centímetros abajo de la clavícula, un camino torcido de piel clara, suave y brillante que baja por el pecho hasta el vientre, donde se pierde en una línea fina.

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Si se les pone frente a frente es como si estuvieran viéndose en un espejo, no solo porque se parecen mucho, sino porque fue del mismo corte que resultaron aquellas señales. Yurelia y Fiorella Rocha Arias nacieron unidas por el tórax y el abdomen. Siamesas.

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Su caso fue primera plana en los diarios de Costa Rica y Nicaragua. Nacieron allá, pero sus padres son de aquí. En ambos países la gente estuvo pendiente de sus historias a través de los noticieros y periódicos. Además del asombro de un nacimiento de bebés de este tipo, provenientes de una familia de migrantes la situación fue tema de discusión por meses y provocó todo tipo de mensajes, en su mayoría de apoyo, y gestos de solidaridad en ambos países.

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Dos años más tarde las siamesas aparecieron nuevamente en la televisión y portadas de diarios. Esta vez la noticia era alentadora. Un equipo médico se encargaría de enmendar este “accidente de la genética”. Las siamesas fueron separadas.

 

 

 

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