Mentiras de guerra

Foto/Reproducción de Barricada

En diciembre de 1982 el gobierno sandinista, indignado y furioso, atribuyó a un “ataque contrarrevolucionario” el desplome de un helicóptero en el que murieron quemados 75 niños indígenas. Años más tarde deberían reconocer su propia culpa en la tragedia