Revolución en Solentiname

Archipiélago de Solentiname

Hace 42 años, un cura barbudo y desgarbado que usaba boina y cotona y escribía poesías llegó a Solentiname, un poblado de agricultores muy pobres situado al fondo del lago Cocibolca, a fundar una comunidad contemplativa. La llegada del sacerdote sin sotana produjo una revolución cultural en el olvidado archipiélago. Décadas más tarde, el caserío es, célebre dentro y fuera del país por sus livianas artesanías y por la pintura primitivista