La vida de Tijerino

Edgard-Tijerino

Era tan mal estudiante y vago, que una pitonisa le vaticinó que nunca se bachilleraría y que moriría ahogado joven. No se murió, pero una vez robó una farmacia para agenciarse bienes que la pobreza de su familia no podía darle. Siempre tuvo una voz horrible, nunca fue guapo para la televisión y era pésimo redactor y peor mecanógrafo que usaba un solo dedo de las dos manos, pero aún así llegó a la crónica deportiva para quedarse como el mejor de la historia en su género